top of page
Buscar

Entrenamiento en Neurofeedback como tratamiento del Síndrome del Intestino Irritable (SII)

  • redespsicologofc
  • 13 oct 2025
  • 7 Min. de lectura

Actualizado: 21 oct 2025



La intervención psicológica como abordaje en la reducción de los síntomas del Síndrome del Intestino Irritable (SII), ha mostrado un nivel alto de eficacia en diversos estudios (1). Sin embargo, en muchas ocasiones existe cierta resistencia en las personas que sufren este síndrome a consentir o buscar una intervención psicológica que podría mejorar sus dolencias si se combina con medicación y dieta. Además, es posible aumentar los efectos de la medicación, dieta y la intervención psicológica, estimulando y modulando con entrenamiento en Neurofeedback. Pues podemos entrenar a nuestro cerebro para que genere las ondas neurológicas específicas y necesarias para una gestión más adaptativa de la ansiedad, el estrés y los pensamientos rumiativos. Ya que estos últimos, se consideran patrones de pensamiento negativos que giran repetidamente en torno a un problema o preocupación, impidiendo la búsqueda de soluciones y generando un malestar emocional que refuerza la disfuncionalidad existente en el eje cerebro-intestinal. Un estudio sobre la eficacia del Neurofeedback en reducción de los síntomas del SII (2). Indicó en sus resultados que el Neurofeeback y el placebo tuvieron un efecto mayor y significativo en la reducción de los síntomas depresivos y la gravedad del SII en comparación con el fármaco solo (P < 0,05). Al parecer este entrenamiento en Neurofeedback ayuda a regular con el tiempo la generación de cortisol en las crisis emocionales, enfados o problemas en general. Que son los causantes a largo plazo del estrés crónico, nerviosismo e incluso depresión. Si eres de las personas que sufren de SII o tienes una persona que lo sufre, podrás constatar que existe un componente emocional y cognitivo que genera algún tipo de somatización inconsciente. Esto que la gran mayoría de población ha estigmatizado, es aceptado por un amplio abanico de disciplinas tanto médicas como psicológicas.

Una buena explicación sobre el SII, parte de que en la actualidad hay muchas personas con un alto nivel de abstracción hacia momento presente, que además son sensibles a los diferentes productos químicos alimentarios que se consumen, junto con una predisposición genética a la alta sensibilidad al cortisol. Lo que significaría, a cómo el cuerpo reacciona de manera diferente a los niveles altos de esta hormona. Pues cumpliendo estas premisas, la exposición prolongada a altos niveles de cortisol por estrés crónico puede causar que el cuerpo desarrolle una respuesta de estrés exagerada y una gestión emocional deficiente, afectando negativamente el bienestar físico y mental. Con el tiempo, esto puede llevar a síntomas como ansiedad, irritabilidad, depresión, dificultades para manejar las emociones y en última instancia hay personas que desarrollan una disfunción en los intestinos al que se le suele diagnosticar como Síndrome del Intestino Irritable (SII).

Un artículo conocido de los investigadores Blomhoff, Spetalen, Jacobsen y Malt (3) compararon la reactividad rectal ante una serie de palabras de contenido emocional, y comprobaron que había una disminución o aumento del tono rectal frente a palabras relacionadas con la ira, la tristeza y la ansiedad, en los tres casos más de un 70% de las personas reaccionaron frente a ellas. Los autores destacaron que no conocemos bien los cambios de la actividad intestinal frente a experiencias emocionales.

En esta línea de pensamiento, vemos como desde diferentes enfoques médicos y psicológicos se puede encontrar una conexión de causalidad, ya que se pueden encontrar ciertas congruencias y asociaciones que nos dan muestra de por donde sería posible abordar este síndrome desde el ámbito de la psicología. (Como podrá comprobar el lector, si sigue leyendo más abajo los diferentes enfoques). Siendo por esto, que se puede constatar, que existe un componente emocional y cognitivo que genera algún tipo de somatización inconsciente y que es aceptado por un amplio abanico de disciplinas tanto médicas como psicológicas.

Si estas pensando en dar un giro a tu vida y mejorar tu salud, desde el Psicólogo Fran Crespo podemos darte cita para ayudarte en tu lucha contra el Síndrome de Intestino Irritable, utilizando la intervención en Neurofeedback y la Terapia Cognitivo-Conductual integradora, para ayudarte a sanar cualquier componente emocional o cognitivo que pueda estar reforzando tu malestar intestinal. Puedes solicitar más información llamando al 684777843.





---------------------------------------------------------------------------------

Disfunción o síndrome según la Medicina Oriental.

Los lugares físicos donde se expresa además de los intestinos, mayoritariamente es en la espalda, lumbares, cadera, pubis y pierna izquierda. Y los sistemas a los que se les asigna esta dolencia, serían los elementos que deben tener un flujo de energía fluido entre estos dos órganos: Por lo tanto se expresaría al tener una mala gestión emocional en una Alteración de los órganos: Intestino delgado – sistema circulatorio/cardio, que a su vez se expresaría con la alteración del estomago-bazo-páncreas y por último alteraría Pulmón-Intestino grueso, generándose el colon irritable. Siendo la causa, la incapacidad del abordaje emocional narcisista.

---------------------------------------------------------------------------------

Factores que predisponen al síndrome intestino irritable según la Medicina Occidental:

Las personas con SII muestran gran hipersensibilidad del intestino, suelen ser personas fácilmente irritables o muy sensibles a los estímulos percibidos en las interacciones sociales. Esto suele ocurrir ante grandes cambios en la rutina o crisis emocionales, lo que genera una gran inflamación por las hormonas del estrés (cortisol) o sensibilidad al cortisol. Donde el eje intestino-cerebral puede verse comprometido antes grandes nerviosismos, estrés, ansiedad y depresión. Pero también puede estar mediado por los tipos de dietas: como las dietas fermentativas y dietas ricas en proteínas animal favorecen las putrefacciones. Otro factor que puede ser parte desencadenante son los Medicamentos: Los antibióticos pueden dañar nuestra microbiota y se requieren más de dos años para recuperar la microbiota de origen. El Omeprazol puede alterar la acidez y esto favorecer la putrefacción intestinal. Las Aines y los corticoides: dañan las mucosas gástricas.

 -------------------------------------------------------------------------------------------

La Medicina Germánica no aborda el colon irritable como una enfermedad de origen orgánico o "físico", sino que lo interpreta como un conflicto emocional o psíquico subyacente. Según sus principios, los síntomas del colon irritable se originan por un conflicto emocional (especialmente de arraigo, de pertenencia o relacionado con el miedo) y se manifiestan en el tracto intestinal. El tratamiento se centraría en la resolución de este conflicto emocional, no en tratar el intestino directamente. 

 -------------------------------------------------------------------------------------------

La Medicina Chamánica aborda el colon irritable desde una perspectiva holística, enfocándose en el desequilibrio energético, emocional y espiritual como causa raíz, y no solo en los síntomas físicos. Se utilizan prácticas como la acupuntura para regular la energía del cuerpo, la herbolaria tradicional para aliviar síntomas y el apoyo emocional para sanar el "dolor de alma". Se considera que el colon irritable es un reflejo de un desequilibrio entre el intestino y el cerebro, influenciado por el estrés, la ansiedad y el miedo, y que afecta la calidad de vida de la persona. 

 -------------------------------------------------------------------------------------------

Según la Psicología Analítica, el colon irritable se interpreta como una somatización de conflictos psíquicos no resueltos, donde emociones reprimidas y el estrés se manifiestan a través de síntomas físicos en el intestino. Se asocia a la inhibición de impulsos, la inseguridad, la introversión, y a una lucha interna entre el conflicto emocional y el intento del cuerpo de expresarlo, creando un círculo vicioso que agrava los síntomas. 

  -------------------------------------------------------------------------------------------

Desde la Psicología Conductual, el colon irritable se explica como un círculo vicioso entre síntomas físicos, estrés y conductas de evitación. Se considera que el estrés influye en el intestino a través del eje intestino-cerebro, y los síntomas del SII generan más estrés, lo que lleva a patrones conductuales de afrontamiento que a menudo perpetúan el problema, como planificar rígidamente las evacuaciones o evitar actividades sociales. 

  -------------------------------------------------------------------------------------------

Desde la Psicología Constructivista, el síndrome del intestino irritable (SII) se entiende como un trastorno que emerge de la interacción de factores psicológicos y biológicos, donde la somatización de conflictos emocionales (como el estrés, la ansiedad, la inseguridad o la dificultad para gestionar la ira) es clave. Se enfoca en cómo la persona construye sus significados sobre la enfermedad, creando patrones de pensamiento y conducta (como la rumiación, el aislamiento o una actitud catastrofista hacia los síntomas) que perpetúan el malestar físico.

  -------------------------------------------------------------------------------------------

Según la Psicología Interpersonal, el síndrome de colon irritable (SCI) se relaciona con la somatización de emociones y el estrés, que a su vez está influenciado por factores de personalidad como la inseguridad, introversión o inhibición, y la existencia de patrones de relación en los que se dificulta la expresión emocional. El eje intestino-cerebro es fundamental en este modelo, ya que la comunicación bidireccional entre el sistema nervioso central y el sistema nervioso entérico hace que las emociones negativas se manifiesten físicamente en el intestino y que, a su vez, los síntomas físicos generen más estrés. 

 -------------------------------------------------------------------------------------------

Desde una perspectiva Psicoanalítica Freudiana, el colon irritable se consideraría una psiconeurosis o somatización, donde conflictos psíquicos inconscientes se manifiestan a través de síntomas físicos en el intestino, como los causados por el estrés, la ansiedad y la represión de emociones. En la teoría de Freud, la energía emocional no procesada podría acumularse y generar malestar en el organismo, provocando dolencias físicas que evitan la expresión directa de la angustia subyacente. 

  -------------------------------------------------------------------------------------------

La Psicología Cognitivo-Conductual (TCC) aborda el colon irritable (SII) centrándose en la relación entre el estrés, los pensamientos, las emociones y los síntomas físicos. La TCC ayuda a los pacientes a identificar y modificar los pensamientos y comportamientos negativos que contribuyen al estrés y a los síntomas, a través de técnicas como la reestructuración cognitiva para manejar los pensamientos catastróficos, entrenamiento en relajación y resolución de problemas. También enseña estrategias de afrontamiento adaptativas para manejar las respuestas emocionales y físicas asociadas al SII.

  -------------------------------------------------------------------------------------------

Desde la Psicología Espiritual, el colon irritable se interpreta como una manifestación de la conexión mente-cuerpo, donde las emociones no expresadas o reprimidas se manifiestan físicamente a través del intestino, que se considera un "segundo cerebro". Se relaciona con la incapacidad de procesar y digerir la vida, las emociones de ira, frustración o miedo, y los patrones de pensamiento obsesivos. 

  -------------------------------------------------------------------------------------------

Desde una perspectiva Neuropsicológica, el colon irritable (SII) se entiende como un trastorno en la conexión entre el cerebro y el intestino, conocido como el eje intestino-cerebro. Factores neuropsicológicos como el estrés, la ansiedad y la depresión pueden desencadenar o empeorar los síntomas físicos a través de la hipersensibilidad visceral y la alteración de la motilidad intestinal. A su vez, los síntomas físicos del SII pueden generar un círculo vicioso de ansiedad y estrés, que a su vez intensifica los síntomas, afectando la calidad de vida. 

 

Referencias:


 Versión publicada: 21 enero 2009  

 


  

(2) Ebrahimi A, Dehsorkhi SN, Daghaghzadeh H, Dehsorkhi HN, Sadrameli S

Journal of isfahan medical school, 2023, 41(712), 172‐179  | added to CENTRAL: 30 November 2023 | 2023 Issue 11 

 


 
 
 

Comentarios


bottom of page