top of page
Buscar

Para ser inteligentes tendremos que dejar de pensar.

  • redespsicologofc
  • 26 ene
  • 3 Min. de lectura

El nuevo reto de pensar por salud y placer o volver a la era de confiar en el oráculo.



Soy Psicólogo Fran Crespo y os quiero hablar de un tema actual e inquietante para la psicología y otras disciplinas sanitarias o sociales. Pues la nueva paradoja tecnológica parece que nos lleva a la siguiente premisa: “Para ser inteligentes tendremos que dejar de pensar”. Esto puede parecer una crítica carente de evidencia. Pero creo que ya hemos pasado por algo similar. “Las personas en muchas ocasiones se incomunican para comunicarse”. ¿Os suena? Parecía una paradoja. Pero en pocas décadas se ha asimilado en la sociedad como algo cotidiano. La venida de los teléfonos smartphone, las APPS de comunicación, personas sentadas en una misma mesa sin hablarse mirando cada uno su teléfono.

Aunque las nuevas tecnologías llevan décadas ayudando al ser humano a ser más productivo. Esta manera de ser productivo gracias a las tecnologías eléctrica, electrónica, sistemas operativos, la nueva digitalización y ahora las Inteligencias Artificiales (IAs). Si echamos la vista atrás, gran parte de esta tecnología ha ayudado a que las empresas o corporaciones públicas sean más productivas y necesiten menos personal. Esto a nivel económico ha sido muy rentable y ha ayudado a establecer el sistema económico actual, independientemente de que se pueda estar contento o de acuerdo con este. Pero la diferencia hasta ahora es que las personas para realizar cualquier tarea tenían que, en más o en menos medida, seguir pensando para realizar estas tareas. Si ponemos un ejemplo, de realizar un trabajo académico, se tenía que pensar de la manera que había que recuperar de nuestra memoria la forma de realizar la actividad y los contenidos aprendidos para realizar el propio contenido.  Y aun siendo cierto que, sí que se había simplificado las tareas y se habían reducido los tiempos para realizar muchas actividades e incluso el acceso a los contenidos con la era digital, se habían puesto al alcance de todos. Sin embargo, sí que hay un uso del conocimiento sobre recordar cómo hay que manejar el procesador de datos y crear mentalmente un esquema o resumen para dar forma al documento. Además, hay que tener unos conocimientos mínimos de lo que se está escribiendo, bien porque se ha estudiado anteriormente o mientras se realiza la tarea se va la persona estudiando los conceptos y aprendiendo los significados. Pues bien, todo esto no es que esté cambiando, es que ya ha cambiado. Las IAs, lo han cambiado de golpe. Cualquier persona puede solicitar a una IA que realice un informe pericial, un análisis de datos, o informe económico de cualquier cosa, sin tener el mínimo conocimiento. Cualquier estudiante puede realizar un trabajo sobre un tema sin tener la mínima idea sobre ese tema.

Esta actualidad lleva ineludiblemente a plantearse ciertas cuestiones que marcaran nuestro futuro próximo.

¿Esta nueva era sintética o ficticia de inteligencia reducirá nuestra conciencia de quienes somos como seres humanos?

 ¿Nos podrá llevar a la pérdida grave de memoria, de identidad, de análisis crítico e incluso de nuestra propia voluntad?

¿Los procesos de memoria podrán atrofiarse, pues pasaremos de un plano mental regido por el propio empirismo al puro hedonismo?

Lo que sí que es posible que ocurra, es que la propia identidad podrá verse devaluada al dejar de saber quiénes somos o que somos, pues antes una persona que ejercía en medicina realizaba un informe médico, se sentía capaz, y proyectaba su logro hacia su identidad como profesional. Esto con el tiempo podrá irse reduciendo y pasarán de ser personas bien formadas a ser meros técnicos de salud, que actúan por protocolo sin decisión clínica. Y sinceramente cada vez veo más indicios de ello.

De lo que sí que estoy seguro es de que se reducirá o habrá una perdida sustancial de análisis crítico de la experiencia subjetiva. Pues cada vez más personas preguntan a estas IAs sobre qué hacer y que pensar al respecto de una situación personal, bien sea por salud, problemas sociales, relacionales, jurídicos, laborales, académicos, etc. Un ejemplo, sería que sacan una ley o norma que va en contra de sus valores. Un usuario que se acostumbre a preguntar a las IAs como si fuera su oráculo. Actuará de la forma que la IA que consulte le indique, siendo esto un gran peligro para la autonomía personal y psicológica de la persona. Por qué en caso de que fuera posible que se puedan controlar y dirigir estas IAs. Sería nefasto incluso para la propia libertad.


Si te ha gustado este texto, puedes enviárselo a cualquier persona que pienses que necesita ayuda psicológica.


Gracias por tu atención. Puedes seguirme en @psicologofrancrespo


 

 
 
 

Comentarios


bottom of page